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El hijo de Jonathan Meléndez identifica a Diego 'N' tras el ataque en Atizapán

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El hijo de Jonathan “Honas” Meléndez, de apenas seis años, habría reconocido a Diego Sebastián “N” después del multihomicidio ocurrido en el departamento de su familia en Atizapán de Zaragoza. El menor, único sobreviviente del ataque, habría contado posteriormente que identificó al hombre señalado por las autoridades como uno de los principales involucrados en el crimen.

El dato salió a la luz como parte de la información conocida durante el proceso judicial contra Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, quienes fueron vinculados a proceso por su probable participación en los hechos ocurridos el pasado 1 de septiembre. Entre los elementos que forman parte de la investigación se encuentra precisamente la identificación realizada por el niño.

El pequeño se encontraba dentro del departamento cuando fueron asesinados su padre; su madre, Ana Paula, quien estaba embarazada; su hermana Sofía, de tres años; y Aleyda Romero, joven que trabajaba con la familia. La mascota de la familia también murió durante el ataque.

El menor consiguió sobrevivir y posteriormente quedó bajo el cuidado de sus familiares. Debido a su edad y al impacto que habría provocado presenciar los hechos, su situación ha sido manejada con especial protección. Sin embargo, lo que habría contado se convirtió en uno de los datos que ahora cobran relevancia dentro del caso.

La información conocida después de la audiencia apunta a que el niño reconoció a Diego Sebastián “N” como una de las personas involucradas en el ataque. El menor habría comunicado esta identificación después de quedar bajo resguardo familiar. Cabe mencionar que el pequeño se encontraba en el departamento durante el multihomicidio y fue el único integrante de la familia que sobrevivió.

La identificación del menor no es el único elemento que las autoridades tienen contra los imputados. Durante el proceso también fueron considerados videos de seguridad del edificio, testimonios de personas relacionadas con las víctimas y otros indicios recabados después del crimen. Entre las imágenes consideradas relevantes se encuentran aquellas que habrían registrado el ingreso de Diego Sebastián “N” al edificio ubicado en el fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza. La Fiscalía sostiene que existía una relación previa entre el imputado y Jonathan Meléndez, circunstancia que habría facilitado su acceso al lugar.

Una de las líneas expuestas por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México apunta hacia un posible móvil económico. Las investigaciones señalan que los presuntos responsables buscaban una cartera fría utilizada para almacenar criptomonedas, que supuestamente contenía una importante cantidad de recursos. De acuerdo con los elementos presentados durante el proceso, Diego Sebastián “N” habría ofrecido dos millones de pesos a Gerardo “N” a cambio de ayudarlo a conseguir las criptomonedas que suponían estaban dentro del departamento.

Jonathan y Diego mantenían una relación comercial previa. Las autoridades consideran que esta cercanía habría permitido que el ahora imputado ingresara al complejo residencial sin despertar inicialmente sospechas. Videos y testimonios recabados durante la investigación también permitieron reconstruir parte de los movimientos registrados antes y después del ataque. Estos elementos, junto con otros datos de prueba, fueron considerados suficientes para que el proceso penal continuara.

Una jueza de control determinó el 9 de septiembre vincular a proceso a Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” por su probable participación en el multihomicidio. Ambos permanecerán bajo prisión preventiva en el penal de Barrientos mientras continúa la investigación.

Entre los delitos que se les atribuyen se encuentran homicidio calificado por las cuatro víctimas y la interrupción del embarazo de Ana Paula, quien tenía aproximadamente cuatro meses de gestación. En el caso de Diego Sebastián “N”, también enfrenta un proceso relacionado con la muerte de la mascota de la familia.

La jueza estableció un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria, periodo durante el cual la Fiscalía podrá continuar reuniendo pruebas para esclarecer completamente lo sucedido dentro del departamento.